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lunes, 18 de noviembre de 2024

UNA LZ EN LA OSCURIDAD, BAJO LA LLUVIA

 



UNA LUZ EN LA OSCURIDAD, BAJO LA LLUVIA

CRÓNICAS DE BUENOS AIRES

 

Ocho de la noche, o algo así. Mis ojos estaban secos y cansados por las horas ante el la pantalla de la computadora; ni hablar del estado de mis neuronas. Tenía hambre. Era temprano para cenar y había agotado todas las menudencias con las que suelo engañar el estómago, entonces decidí salir a dar una vuelta; estirar las piernas y calmar la ansiedad. Había oscurecido, las calles estaban mojadas por una pertinaz llovizna que comenzó a tempranas horas de la mañana; típico de un otoño que se precie. De todos modos no me acobardé: me gusta caminar bajo a lluvia.

Sobre la misma vereda, a unos metros del edificio en el que habito, hay un minimercado perteneciente a una de las cadenas conocidas. Es un local pequeño, casi siempre mal abastecido: una franquicia, dicen en el barrio. A un lado de la puerta, un joven de unos veintipico de años estaba sentado sobre las baldosas bajo el balcón de un edificio lindante que lo protegía de la lluvia. Cuando pasé a su lado me dice

—¿Me compra un paquete de fideos?

lunes, 16 de septiembre de 2024

Una cuestión moral

 



Aún cuando los actos de los hombres pueden estar provocados por diversos motivos: políticos, culturales, comerciales, religiosos, tradición, costumbres, entre tantos otros, poseen una cualidad común: su calidad moral[1]. Claro que en estos tiempos posmodernos de un individualismo insensible, se podría afirmar, sin temor a equivocarnos, que la moral ha pasado de moda.

Sin embargo, asistimos a situaciones sobre las cuales no cabe otro calificativo que inmorales. Así, es inmoral no socorrer a los desposeídos y marginados mientras se otorgan prebendas a los poderosos; es inmoral someter a las fuerzas del mercado el acceso a medicamentos de quienes padecen enfermedades graves o terminales; es inmoral almacenar millones de toneladas de alimentos, muchos de ellos próximos a vencer, y no se los distribuye entre los más necesitados, particularmente niños; es inmoral que más de un millón de niños se van dormir sin cenar[2], y no adoptar medidas para paliar esta situación; es inmoral...

 Hubo tiempos en que medidas de tal tenor eran revestidas de una retórica complaciente, fecunda en excusas, o directamente se las ocultaba; hoy, se las expone con total desparpajo e impudicia, incluso con orgullo por los resultados, considerados un mérito de la gestión. Si a ello le sumamos una sociedad sobreadaptada[3], pues bien..., bienvenidos a la tierra de los inmorales.

 



[1] Según la RAE: Perteneciente o relativo a las acciones de las personas, desde el punto de vista de su obrar en relación con el bien o el mal y en función de su vida individual y, sobre todo, colectiva. También: Conforme con las normas que una persona tiene del bien y del mal.

[2] Encuesta de UNICEF

[3] Sobreadaptació RAE: Dicho de una persona: Acomodarse, avenirse a diversas circunstancias, condiciones, etc. [aún cuando esas condiciones lo perjudiquen]